Todo sobre el culturismo femenino




El culturismo femenino ha sufrido una gran evolución desde su nacimiento hasta el boom actual del bikini fitness. Esta disciplina de musculación practicada por mujeres todavía es vista con cierta reticencia desde algunos ámbitos, pero para opinar con criterio de las cosas, no hay nada mejor que conocerlas. Y el culturismo femenino aunque lleva ya muchos años presente en los gimnasios aún es un mundo poco conocido por la sociedad.

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 La evolución del culturismo femenino a las chicas fitness a través de sus protagonistas

Lisa Lyon fue una pionera del culturismo fememino. De hecho para muchos es la primera mujer culturista del mundo. Nacida en 1953, en los años ´70 creó un reinado como estrella del culturismo femenino. En la actualidad su figura no cumpliría los cánones de belleza del bikini fitness, menos aún del culturismo actual, pero es que los tiempos han cambiado en muchos aspectos: también hoy Marilyn Monroe se consideraría gordita en lugar de sex symbol. Su cuerpo fuerte pero bello y elegante abrió la puerta a que posteriormente otras mujeres tomaran el relevo y trabajaran más su musculatura.
A principios de los ochenta Rachel McLeish y Cory Everson la siguieron como estrellas y ganadoras de varios premios “Olympia” con cuerpos claramente más musculados. Aunque todavía eran mitad deportistas, mitad modelos, ellas estuvieron a la cabeza de las mujeres que asentaron los mimbres de lo que posteriormente sería el culturismo femenino tanto de calle como de élite.
Lenda Murray fue campeona “Olympia” todos los años entre 1990 y 1995. En su reinado la disciplina fue dejando de lado la elegancia y la armonía para valorar cada vez más el gran volumen muscular. Tras ella Kim Chizevsky e Iris Kyle siguieron sus pasos y mostraron sus cuerpos totalmente musculados con gran volumen en los mayores eventos de culturismo femenino del mundo.
En 2003 el body fitness llegó como alternativa al culturismo femenino tratando de dar solución a mujeres que deseaban un cuerpo tonificado pero huían de la musculación extremadamente marcada del culturismo femenino. Mujeres como Larissa Reis o Natalia Melo trabajaron sobre esta nueva rama del deporte de musculación femenino apareciendo en revistas, pasarelas, en eventos deportivos y revistas de todo el mundo.
Desde hace unos pocos años y hasta la actualidad, el culturismo femenino convive con el bikini fitness gracias a las grandes gurús del fitness como Michelle Lewin o Sascha Fitness. Estas mujeres han contribuído a convertir esta última disciplina en un gram boom mundial, mostrando una mujer con un cuerpo integralmente tonificado y equilibrado pero armonioso, atractivo y con un volumen muy inferior al propio del culturismo femenino clásico.

Tipos de culturismo femenino

En la actualidad se considera que existen 4 tipos de culturismo femenino cuyos matices marcan la diferencia entre ellos.

Culturismo femenino tradicional

Las mujeres que lo practican tratan de ganar volumen y masa muscular sin grasa corporal. En las exhibiciones y competiciones, las posturas y la exhibición con música muestran la definición del cuerpo y el equilibrio muscular.

Fitness

Es más suave que el culturismo femenino tradicional. En esta disciplina se busca mostrar un cuerpo de aspecto atlético pero sin una musculatura voluminosa. En las competiciones las mujeres visten con bikini y tacones pero no se hacen posturas; las contrincantes muestran su fuerza, flexibilidad y entrenamiento gimnástico, y pueden mostrar su personalidad y condición física.

Figura

Es similar al fitness pero en la competición no hay rutina fitness. Se compite en bikini con tacones y se juzga la apariencia física cuyo modelo ideal es una apariencia atlética con hombros anchos y muslos y caderas delgados.

Bikini

Es la modalidad más reciente del culturismo femenino. Las competidoras siguen vistiendo tacones altos y bikini pero buscan una apariencia más suave que en las disciplinas anteriores. Se juzga la apariencia física general así como la delantera y la trasera, pero no se tienen en cuenta las vistas laterales, cosa que si ocurre en las otras tres modalidades.

 

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Cómo es el entrenamiento de culturismo femenino

Como has visto, existen diferentes disciplinas dentro del culturismo femenino cuyos matices pueden cambiar la forma de entrenamiento habitual. Sin embargo, hay muchos puntos comunes entre ellos que son los que vamos a mencionar. Comenzando por el tiempo de dedicación semanal a preparse. Los expertos estiman que se debe establecer un horario de entrenamiento regular durante 4 o 5 días por semana para favorecer la recuperación y el crecimiento muscular durante los días de descanso. En estas sesiones de entrenamiento se aconseja trabajar uno o dos grupos musculares a lo sumo cada día, para ganar masa, forma y fuerza. El culturismo femenino obliga a un gran trabajo de piernas, abdominales y glúteos, que son los puntos que más cuesta muscular al cuerpo de la mujer.
Este tipo de entrenamiento suele combinarse con sesiones de trabajo cardiovascular, cuyo tiempo e intensidad depende de la grasa que el cuerpo necesite perder.
Cada mujer según sus objetivos, estado de forma actual y el tipo de culturismo femenino que desee practicar necesitará un entrenamiento diferente y personal que le ayude a lograrlo.

La importancia de la alimentación fit en el culturismo femenino actual

Aunque no era un aspecto que se tenga especialmente en cuenta en el culturismo femenino tradicional, en bikini o figura sí que se considera importante, por no decir vital, acompañar el ejercicio de una dieta sana. La base de la alimentación corre a cargo de alimentos ricos en proteínas y de las verduras. Al tiempo se relega a un papel casi testimonial la ingesta de hidratos de carbono para evitar que su exceso se convierta en grasa. Y se apuesta por preparaciones sencilla como la plancha, el vapor, el horno o el microondas.
Cuando los entrenamientos son fuertes, de gran intensidad o se prepara una competición, la alimentación tradicional se acompaña habitualmente de batidos de proteínas y otros preparados similares que aportan las proteínas necesarias sin añadir grasas.

El culturismo femenino, como ves, es una disciplina viva que se va adaptando a los tiempos y al sentimiento y preferencias mayoritarias de las mujeres que la practican.