Motivación para entrenar: consejos para no dejar las rutinas

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El comienzo del año siempre ofrece una motivación para comenzar cualquier tipo de rutina, como puede ser el deporte. Pero pasan las semanas y estos buenos propósitos que nos inundan al arrancar un nuevo año de vida, se pueden ir perdiendo.

Por tanto, si te sientes sin motivación para entrenar, ¡no entres en pánico! Hay unos trucos básicos y eficientes que puedes desarrollar para volver a tu rutina de ejercicios con ganas. Muchos expertos en deporte coinciden en que, normalmente a la cuarta semana, comienza a decaer la motivación. Pero hay fórmulas para evitar caer en esta situación.

Pasos a seguir para motivarse a hacer deporte

Ponte pequeñas metas y haz un plan

Visualiza qué es lo que quieres mejorar de tu cuerpo y de tu salud y planifica tus días en función de ello. Ponte unas metas que sean realistas. Si las pones muy altas y difíciles de cumplir es muy fácil que pierdas la motivación al no cumplirlas. Si vas poco a poco y ves que consigues lo que quieres, seguirás con ganas. Sobre todo, al principio, empieza con ejercicios sencillos.

Cuéntaselo a todo el mundo

Es común que las personas queramos quedar bien a ojos de otros. Siempre que se empiece un nuevo plan de vida: dejar de fumar, escribir un libro o comenzar una rutina de ejercicios, conviene compartirlo. Así se cuenta con la motivación de tener que demostrar al resto cómo persigues las metas.

Utiliza una aplicación o únete a un grupo que haga lo mismo

Si eres parte de un grupo donde más personas están en el mismo propósito es más fácil contagiarte con las ganas de otros. Únete a un gimnasio, a un grupo deportivo que haya en tu ciudad, a algún amigo o amiga que tenga el mismo objetivo de comenzar a hacer deporte. También puedes descargarte alguna aplicación en tu móvil donde otras personas tengan este plan y animaros unos a otros.

No te compares con otras personas

Cualquier mini fracaso en tu proceso de encontrar motivación para entrenar puede tener consecuencias negativas. Y algo que no debes hacer es compararte con los demás. Cada persona lleva su ritmo y puede ser que te rodees de gente con mayor preparación previa o, al contrario, que vayan evolucionando más despacio. Da lo que puedas de ti, como ya te hemos dicho en Mundo Fitness.

Une tu rutina deportiva a otro hábito obligatorio

Por ejemplo, lávate el pelo solo los días que hagas ejercicio. Busca siempre el mismo horario para tu rutina. Y haz el resto de planes en función de respetar estos horarios. Si eres una persona que ama seguir bien sus rutinas te será más sencillo. Y si no, verás que cumplir unos horarios te hará sentir mejor y que te ayudará ordenar otros aspectos de tu vida diaria.

Recuerda complementar con una buena alimentación

Si recuperas tu motivación para entrenar, pero unes el deporte a una alimentación que no sea sana, no llegarás a ver resultados. Y eso te hará ir perdiendo las ganas iniciales. Así que planifica tus comidas, también de un modo realista para que seas capaz de llevar a cabo el plan.

Escoge un lugar que te guste y haz que sea un momento placentero

Realiza tu práctica deportiva en un lugar bonito, que te haga sentir bien y te guste. Y, además, acompaña ese momento con una ‘playlist’ de tus canciones favoritas o con un audiolibro. Hacer deporte no es solo ejercer un esfuerzo para tener un cuerpo bonito. También es una gran práctica para desconectar. Debe ser tu momento de placer del día. Así te resultará más fácil engancharte.

He perdido la motivación para entrenar, ¿por qué?

También puede suceder que hayas comenzado hace tiempo tu rutina de deporte, que la hayas siempre llevado a cabo de una forma eficiente y ordenada y que, de repente, hayas perdido la motivación. Hay diversas explicaciones para ello. Aquí algunas:

Piensa: ¿te gusta lo que haces?

Hay muchísimos deportes y prácticas de ejercicios muy diferentes unos de otros. Y lo que le gusta a unas personas no tiene por qué gustar al resto, ni siquiera aunque esté de moda. Así que piensa si te gusta el ejercicio que estás llevando a cabo. Y, si no es así, pruebas con otros. Encontrarás el tuyo.

¿Estás bien anímicamente?

En muchas ocasiones nuestro estado de ánimo está más decaído por algo que ha pasado: la pérdida de una persona a la que querías, un trabajo aburrido, problemas familiares, una vida social poco gratificante… Cuando el humor está decaído, se recomienda realizar ejercicio por los beneficios que el deporte aporta en el cerebro. Pero, al mismo tiempo, es normal que te cueste arrancar. Todas las personas pasamos por momentos malos. Intenta levántate del sofá, hacer tu deporte y así te sentirás algo mejor y a desconectarás la mente un rato.

¿No ves resultados de tu esfuerzo?

También puede suceder que hagas deporte, te alimentes de un modo adecuado, pero ya no veas avances en el estado físico de tu cuerpo. Primero, recuerda que la salud, aunque no lo notes a la vista, está viviendo los beneficios de una correcta rutina. Pero en cuanto al aspecto físico, acude a una persona profesional en nutrición y explícale las metas que persigues. Puede suceder que tu cuerpo se haya acostumbrado a tus rutinas y estas ya no produzcan mejoras.

¿Estás a gusto con las personas que te rodean en tu práctica deportiva?

Puede suceder que tu entrenador o tus compañeros no te hagan sentir cómodo, sea por el motivo que sea. Piensa si realmente te gusta la gente que te acompaña y, si no es así, la solución es fácil: busca otro club u otro gimnasio y ¡vuelta a la rutina!

Nos encantaría que nos contaras cómo has conseguido tu motivación para entrenar y no dejarlo. Y, si en algún momento decidiste tirar la toalla, ¿cuál fue la causa y cómo le hiciste frente?