La importancia de hidratarse en verano y en el gimnasio




En la televisión, radio o reportajes, siempre se nos dice que tenemos que consumir un mínimo de 2 litros de agua al día. El agua es un elemento imprescindible para que todo nuestro cuerpo funcione a la perfección, ya que representa un 70% de nuestro cuerpo.

El ejercicio provoca que la temperatura corporal aumente por lo que el cuerpo empieza con la sudoración para regular la temperatura de nuestro cuerpo. El punto en que la temperatura se mantiene elevada y el cuerpo es incapaz de refrescarse es la deshidratación. La deshidratación puede provocar dolores de cabeza, fatiga muscular, mareas o calambres.

Con los consejos de a continuación podrás evitar la deshidratación tanto en el ejercicio como en verano.

1. Si tu orina tiene un color transparente y necesitas ir al lavabo 5-6 veces al día, seguramente estarás bien hidratado.

2. Si realizas entrenamiento por la mañana, el cuerpo al despertarse está en una fase de deshidratación por lo que recomendamos beber uno o dos vasos de agua unos 30 minutos antes de entrenar.

3. En el entrenamiento cada 15 minutos (sobre todo con ejercicio cardiovascular) deberías beber un vaso de agua. También puedes beber bebidas bajas en calorías o de sabor sin azúcar.

4. Si el entrenamiento dura más de una hora a intensidad alta, o con condiciones extremas, consuma bebidas deportivas durante y después del ejercicio. Con estas bebidas recuperaras nutrientes y fluidos perdidos.

5. Evita las bebidas energéticas. Nunca confundes bebidas energéticas altas en cafeína y azúcar con las bebidas específicas para el deporte. El azúcar y la cafeína ayudarán a deshidratar en vez de a hidratar.